Querido Diario,
El ultimo día del año. Ya lo dije pero lo repito: no parece. Estamos como en una especie de "tierra de nadie", ya no se si es verano, primavera, otoño, si es 2009 o 2010, en que decada estamos...
Y es que la locura y el rally de todos los dias a veces nos llevan a no ver ni en que día vivimos. Y asi pasan las cosas, pasan los buenos momentos y los malos, las oportunidades, pasa la vida.
Esto a veces pasa, valga la redundancia, porque caminamos de espaldas al presente, pensando en el futuro y mirando al pasado, y nos olvidamos que es lo que vale de verdad. Hablo de hacer planes, de dejar todo para despues, de armar la vida en una hoja y pretender que todo se ajuste a eso. A veces no es tan simple.
Hoy estuve pensando mucho en eso, en elegir una carrera, en cómo esa elección puede (o no) condicionar mi presente y por lo tanto mi futuro, indefectiblemente. Es muy angustiante, debo decir, tener que pensar tanto cada paso que voy a dar y tratar de imaginar las consecuencias que tendrá a futuro... es cansador, y le quita la espontaneidad a la vida, el factor sorpresa. Y ni hablar de las decepciones: es inevitable, pensamos, imaginamos que una situacion se va a desarrollar de una manera, hacemos planes y organizamos cosas alrededor de ello y cuando no sale como lo esperabamos caen todos los planes y con ellos caen los ánimos.
Quizás se trate un poco más de ver que pasa alrededor nuestro, quienes nos acompañan, disfrutar los momentos buenos porque nos llenan de alegría, y los malos también porque sentir es bueno. Sentir significa estar vivo.
De cualquier manera, es más fácil decirlo que hacerlo. Asique voy a intentar no hacer tantos arreglos para mi futuro. Aunque intentar desencadene en fracaso, no sería la primera vez...
Julieta.
31/12/09
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