Querido Diario,
Uno se olvida de las cosas que odia, muchas veces, cuando se aleja de ellas. Pero el recordar hace mucho peor el sentimiento pre-existente.
Hay molestias que no se pueden disimular, que piden que nos hagamos a un lado a tragar solos el mal rato. Esas molestias se hacen más presentes en días como este, cuando nos fuerzan a rodearnos de gente molesta.
Es obvio que no soy un average, es obvio que miro las cosas de una manera distinta. Por eso, para mi este no es un día de festejo sino un día molesto en el calendario.
Perdón si no soy lo que esperaban. Para mi no hay nada que festejar.
Mi ídolo puede irse imaginando que le va a llegar un mail mio. Terminé "su" su libro preferido y realmente (como era de esperarse) no lo "entendí", pero disfruté el relato, los puntos de vista de cada uno de los personajes, la elección de un camino, una forma de vida (que me toca muy de cerca) y también me gusto mucho leer sobre algo que me es ajeno y extraño (matemáticas, filosofía).
Quizás era eso, quizás no había más nada para entender salvo dos personas acercándose a la vida o a la muerte, recorriendo caminos, aprendiendo, enseñando, viviendo.
Finalizando, me retiro a romper las promesas que celebré bajo la luz del sol.
Julieta.
25/12/09
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario